Consejos para tener un sexo oral placentero


En especial las personas con múltiples parejas deberían usar preservativo durante estas prácticas con genitales. Ingerir ese líquido blanco, viscoso y cargado de proteínas es una opción que a muchos -especialmente a los jóvenes- les causa temor probar, o quizá asco y repulsión.

Pero tener sexo oral lleva implícito una pregunta: ¿se traga o no se traga el semen? Según los sexólogos no existe una respuesta definitiva sobre este tema. Varía de acuerdo con las circunstancias y las personas involucradas, debido a los riesgos que se corren, especialmente si alguno de los involucrados tiene múltiples parejas.

Pero, en la mayoría de los casos, la pegajosa canción de los años ochenta “Pon, pon, ponte el sombrero… Papi, ponte el sombrero”, pareciera cobrar vigencia porque la recomendación es usar el preservativo.

La precaución está, ante todo.

Para Tibisay Olivero, psicóloga y sexóloga, “una pareja estable, con una funcionalidad sana, podría practicar sexo oral sin preservativo, pero este tipo de actividad se vuelve peligrosa si se realiza con una persona con varias parejas; más aún si lo hace con desconocidos, si sólo son compañeros ocasionales en el sexo.

Un semen sano no daña a nadie. Sólo hay que ser precavido con qué parejas se realiza esta modalidad. Puede ser incluso el esposo, pero si existe la duda de que esté ejerciendo la función sexual con otras personas, hay que utilizar el condón”, dijo.

Para Olivero, este argumento tiene aún más peso si existen rosetones en el órgano reproductor masculino, ya que se desconoce cuál podría ser la causa de esa lesión. “Desde que apareció el SIDA muchos individuos usan preservativos, El mercado ofrece una variedad de productos para realizar el sexo oral de manera segura: desde condones de colores hasta saborizados”, expresó.

Se hace o no

Pero a muchos, más allá del temor de realizar la actividad, les causa repulsión la sola idea de tragarse el líquido seminal de su pareja. “El principal problema es que a muchas personas les parece desagradable tragarlo, ya que en su recorrido hasta el exterior debe pasar por las vías urinarias del hombre”.

Esa cercanía les causa asco. Las parejas deben conversar y ver si logran desconectarse de esa sensación de repulsión que le da a uno de ellos. Lo ideal es que vayan experimentando poco a poco y determinen si les gusta o no”, dijo Boscán.

Existen casos -según el especialista- en los que el hombre que recibe el sexo oral obliga a su pareja a que realice la actividad. “Si a la persona no le gusta y alguien la obliga a hacerlo bajo presión, nunca la considerará como una actividad placentera para ambos.

Hay parejas que a medida que van haciendo el ejercicio, le consiguen cierto gusto y la mayoría termina realizándolo con frecuencia”, manifestó.